CANÍBALES

En el último mes, me he enterado de varios episodios de canibalismo : en Miami,  un enajenado mental , se presume que por el  consumo de una nueva droga, atacó a un indigente y le comió la cara ( los policías lo  y mataron porque no respondía a las voces de alto)…en Maryland , un estudiante africano  mató y comió a su compañero de cuarto…  un actor porno canadiense,  descuartizó y comió partes del cadáver del que fuera su amante ( y como detalle envió algunas partes del cadáver a partidos políticos)…en China , un señor de cuarenta y tantos años, mató a varios jóvenes , comió algunas partes, y el resto comercializó en carnicerías de su propio barrio ( con lo que probablemente los muertos terminaron alimentando a sus vecinos).

El primer “encuentro mental”  que recuerdo con el tema canibalismo es el de los uruguayos sobrevivientes de los Andes…era muy chico, apenas tenía  8 años cuando pasó, pero me queda como una sensación que algo extraño había ocurrido…aún hoy leo y pienso sobre ese episodio.

Más acá en el tiempo, me sorprendió la película “Voraz”, una extraña película sobre caníbales en medio de una guerra, y una curiosa antinomia entre una delicada música en fuertes escenas. Y por supuesto, el rey de los caníbales del séptimo arte, Hannibal Lecter , un inteligentísimo psiquiatra caníbal. Y en tono de sombría tragicomedia musical, Sweeney Todd , donde los comensales de una cantina comen deliciosos pasteles, hechos con la carne de los desprevenidos clientes de un desquiciado y vengativo barbero.

Pero nada de esto debería sorprendernos…después de todo, nuestra sociedad funciona de tal manera que una gran mayoría proporciona  con su esfuerzo el bienestar de una minoría… a la juventud se la puede usar de “carne de cañón” … y en todas las esquinas de casi cualquier país , se pueden ver multitud de personas, que casi casi no lo son, y apenas son desecho … a nuestros héroes deportivos o mediáticos, los endiosamos en tiempo récord , y aún más rápido les buscamos las fallas y los hacemos morder el polvo del escarnio y el desprecio …

Tenemos que tener el mito del supremo valor de la vida humana para no matarnos en dos semanas , y condenar el consumo de carne humana para que no desaparezcamos como especie.

Y bueno, así somos … caníbales …

Anuncios
Publicado en Uncategorized | Etiquetado , , | 7 comentarios

11 Diferencias y Semejanzas entre Donald Trump y Horacio Cartes

Uno está en el cargo hace 3 años, el otro asumirá en enero.Ambos vienen desde otras actividades, se metieron en política y llegaron a la presidencia.

Antes de candidatearse a presidente, no se había interesado mucho en política Antes de candidatearse a presidente, no se había interesado mucho en política
Su fortuna se calcula en unos 4.500 millones de dólares y gana 60 millones anuales como sueldo Tiene mucha plata
Tiene una bebida con su nombre: VODKA TRUMP Es dueño de Pulp
Los analistas dicen que después de la elección el país está dividido en Pro Trump y Anti Trump Paraguay se divide en Pro HC o Anti HC
En el partido Republicano lo trataron como un Don Nadie y ahora no saben qué hacer con él Cambiaron los estatutos para que pudiera ser el candidato
Actuó en muchas películas y ganó un premio como peor actor Le cuestan mucho las cámaras
Se caracteriza por su rebelde pelo rubio Usa pelo cortito
Dijo que hará un muro en la frontera con México y recibió muchas críticas Hizo una mansión en Avenida España y la gente va ahí a protestar
Dijo que no cobrará su sueldo como presidente Dona su sueldo
Tiene una universidad en internet No fue a la universidad
Tuvo un equipo de fútbol Fue presidente de Libertad
Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Un perro en la calle…

Esta mañana, tempranito, era larga la cola de vehículos que nos dirigíamos a nuestros trabajos.

Fila india, nervios, bocinazos, maniobras para eludir pozos, motoqueiros por la derecha.

En cierto punto del recorrido estaban los desplazados por las crecientes, también comenzando su día, mostrando su padecer diario, su sobrevivencia eterna.

De una de esas “casas” de cartón y terciada salió un perro, famélico, lacerado, de andar vacilante y visibles costillas.

Descarado y escarado, fue hasta la mitad de la calle y con una fuerza digna de mejor causa, corvando su cuerpo en el supremo esfuerzo, largó dos soretes, frente a una lujosa camioneta que detuvo su marcha.

Cuando terminó, el can miró firmemente y por tres segundos que fueron eternos, miró fijamente al conductor.

Para mí, estaba protestando…

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

La tercera guerra: entre la religión y el video

Hace muchos leí por allí que la posibilidad de una guerra mundial como la Primera y la Segunda ya era improbable. Ahora las confrontaciones son locales y de variada intensidad.

Las superpotencias pueden estar detrás de las contiendas, en uno u o otro bando, como el conflicto actual en Siria, pero no se comprometerán con el envío de tropas terrestres: lo más cercano a eso será el bombardeo.

Si acaso el “color nuevo” de la nueva guerra es el componente religioso: el autodenominado Estado Islámico pretende mostrar que su guerra está dirigida a todo el Occidente, pero apuntada fundamentalmente a Francia y Estados Unidos.

El EI ya muestra una nueva etapa en los que eran las antiguas “guerras santas”: en primer lugar, la pretensión de construir un estado y controlar territorios, diferenciándose en ese aspecto de Al Qaeda.

Otra diferencia es la composición de sus militantes: el EI tiene adeptos en los países occidentales, algunos de ellos ya nacidos “de este lado” y también son cada vez más las personas que se unen, abandonando su vida para ir a construir el Estado Islámico.

Varias son las razones que pueden explicar este fenómeno; uno de ellos es el estado de “incompletud espiritual” en el occidente, la percepción de una organización basada en el dinero, las profundas diferencias sociales que parecen ahondarse y los a cambios culturales acelerados. Del “otro lado” se ofrece una organización verticalista, una familia y la pertenencia a un movimiento religioso en el que todo está claro y que justifica todo en su nombre, incluidas la violencia y la muerte ajena o propia.

Otros dos aspectos diferencian al EI de cualquier movimiento terrorista anterior: es una verdadera máquina de recaudar, a través de los impuestos cobrados en los territorios que van ocupando y las ventas de petróleo.

Otra cosa muy sorprendente de esta organización es el uso de las redes sociales, con dos fines fundamentales: el primero, el marketing de sus acciones con materiales de calidad cinematográfica con lo que además, generan una atmósfera de miedo en los países occidentales. El segundo fin es la captación de adeptos, normalmente jóvenes  hombres o mujeres.

No sería descabellado pensar que tendremos un aumento en las operaciones del EI por algún tiempo, con pérdida de vidas. Seguramente será consumido por su propio crecimiento y las esperables contradicciones y luchas de poder entre sus dirigentes.

Nos esperan tiempos difíciles.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Análisis (rápido e imperfecto) de las Municipales 2015 en Paraguay

Con casi todos los resultados cerrados, algunas cosas se pueden decir:

1- Los encuestadores han desvirtuado la encuesta como herramienta científica o, en todo caso, han instalado la duda en todos. Parece que los resultados “sobre pedido” se imponen.

2- Para las nacionales, parece que hay que tener en cuenta que los electores votan a la tarde, al menos en las ciudades más grandes y sobre todo, en Asunción.

3- Según se dice, y será muy difícil de confirmar, la gente se hacía llevar y hasta aceptaba dinero, pero luego votaba como se le antojaba.

4- El intento de parte de HC, de transformar las municipales en un plebiscito de su gestión y que sirvan de plataforma para  una reelección, salió mal… muy mal.

5- Los manotazos de ahogado en los últimos días en la campaña de Asunción, metiendo al elemento religioso- gay- matrimonio homosexual y guerrilleros-secuestradores no sirvió, incluidos el uso de medios escritos en los que los temas fueron notas de tapa y principales.

6- La gente ya sabe que un diario responde a cierto sector económico, el otro al otro sector y los otros al poder político y desde esa perspectiva las leen.

7- Las redes sociales son el nuevo escenario de la lucha política, pero no queda claro si todavía son suficientes para definir una elección.

8- Curioso caso en Lambaré: los votos nulos (exprofeso) fueron más que la diferencia entre los candidatos. Una forma de protesta contra los ciudadanos de una hermosa ciudad obligados a elegir al menos peor de dos candidatos sospechados e imputados.

Y basta por hoy, felicidades a los ganadores y que sea por el bien de todos

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Un año EXTRA… gracias

Todo comenzó con (lo que yo pensé que era) una broma: un amigo me envía un aviso que decía (más o menos): “para un nuevo medio necesitamos periodistas jóvenes y que sepan escribir”.

Evidentemente no era para mí, no soy periodista ni (mucho menos) joven… quizás calificaba en “un medio” de tres exigencias, un mal número.

“Es para vos”, insistió mi amigo.

Y bueno, envié algunas de mis cosas… ¿qué perdería?

Increíblemente me llamaron y me invitaron a formar parte de un nuevo diario de papel… algo histórico, sin duda.

Eso fue en setiembre, casi dos meses que al fin, el 10 de noviembre, el primer número de EXTRA salió a la calle.

Lo había logrado: “de rebote” y contra todo pronóstico, había participado en algo histórico: el nacimiento de un medio escrito. ¿Cuántos diarios nuevos de papel veremos nacer de aquí en adelante? No muchos, seguramente.

También comenzó para mí un camino nuevo, de crecimiento y aprendizaje: desde el primer día y hasta hoy, no paro de enterarme de cosas nuevas en la redacción del diario. En un año he tratado de tapar mis carencias y suplir mi falta de preparación con las enseñanzas diarias de un grupo de jóvenes brillantes y de gran futuro, algunos ya con el título bajo el brazo y otros que lo recibirán en breve.

Tratamos todos los días de hacer realidad los propósitos del diario:

-hacer un material con información importante para la gente, que los lectores siempre rescaten algo de todos los artículos de EXTRA.

-escribir de una forma correcta pero sencilla, sin palabras rebuscadas o técnicas, que todos puedan entender (créanme, no es fácil, a los periodistas y escritores es encanta usar palabras complicadas).

-presentar las noticias de una manera atractiva, interactuando con el departamento de diseño para hacer algo que sea fácil y atractivo de leer.

Para no aburrirlos, solo terminaré con dos agradecimientos: para Facundo, mi amigo que me pasó el enlace y para el director del diario, que se jugó al contratarme sin tener demasiados puntos en qué apoyarse.

Y ahora solo una anécdota: en todo ese año, solo una vez vi realmente molesto a nuestro director (habrá muchas más, pero las habrá disimulado)y no fue por una llegada tardía, un cierre no cumplido o una falta administrativa: FTAPA UN AÑOue porque una noticia que iba a salir al otro día, no tenía ni una información útil para el lector.

Toda una lección de periodismo, en menos de seis segundos.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Menos recursos, más humanos

Como todo lo que yo digo, esto tiene una gran base de idea no terminada.

¿Quién fue el que se le ocurrió poner el nombre “Recursos Humanos” al sector de la empresa que debe velar por tener al personal contento, con sus necesidades vitales y básicas satisfechas, de forma de rendir más en el trabajo?

¿A quién se le ocurrió que un humano es un recurso? Un recurso es algo de lo que uno se sirve y, a pesar qué básicamente es la esencia de nuestra sociedad, si un empresario o una empresa se va a servir de alguien para enriquecerse, por lo menos que disimule, que parezca que hay un poco de humanidad en el tema.

Si consideramos al humano un recurso, nos perdemos su dimensión humana, su riqueza, su versatilidad. Si lo consideramos un recurso, consideramos que trabajará por el dinero y si bien eso es cierto, el humano trabajará mejor si se pone la camiseta del lugar donde está.

Por eso a mis amigos empresarios (hoy por ejemplo, estuve con uno que se preocupaba porque sus empleados no tenían formación financiera y estaba pensando en cómo dárselas) los insto a darse un golpecito en la cabeza, en sacar el cartelito de “Recursos Humanos” de la oficina donde está el profesional, que el psicólogo que contraten  (psicólogo y no administrador)  no se dedique a hacer planillas de sueldos y administrar sanciones, sino a conocer a los empleados, a saber sus problemas familiares, a darle las herramientas para que tenga la cabeza pensando en trabajar, a comunicar, a construir un buen ambiente de trabajo.

Y en serio que no será un gasto, sino una inversión.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario

Yo El Inundado

Hace un año participé en un concurso de ensayos, en el cual debo haber salido en último lugar. El tema del mismo: los inundados que van y vienen, su utilización, su futuro, un intento de explicación.

Hoy salí a dar una vuelta y pasé por unos lugares donde se han asentado huyendo del agua una vez más. Les paso el ensayo, es larguísimo y medio aburrido pero quizás a alguien le guste o le sirva para algo.

 Yo El Inundado

Una vez más, en el 2014  sufrimos en Paraguay el periódico drama de las inundaciones.

Ésta fue  particularmente catastrófica: aproximadamente 300.000  afectados en forma directa, de los cuales 180.000 son niños. En los cuatro puntos cardinales del país se sintieron las consecuencias del fenómeno;  populosos barrios de Asunción y zona metropolitana han sufrido el embate de las aguas.

El drama social y económico es difícil de afrontar para un gobierno con  números en rojo;  las consecuencias en la producción agrícola y ganadera serán importantes, y probablemente se resentirán  emprendimientos de todo tipo, a corto y mediano plazo. Las instituciones dedicadas a brindar los servicios de  energía eléctrica, agua potable, salud y educación,  sufrieron un enorme daño en sus arcas, que seguramente afectarán el próximo ejercicio y resentirán las necesarias inversiones para mejoras futuras.

Asunción muestra sus plazas y dobles avenidas ocupadas por los afectados, ubicados en precarísimas viviendas de madera y chapa. La Municipalidad capitalina ha mostrado, una vez más, una clara actitud asistencialista.

En Nanawa, los habitantes reciben más atención del lado argentino que de su propio país. En Pilar, se revivió la catastrófica inundación de la década del 80.

Como dice la canción “La Inundación” de Piero:

“ y todos dicen que hay que cuidar
al inundado que se inundó
pero se acuerdan que los parió
pa’ cuando el agua ya los tapó.”

   “Voy a ir a venir”.

Una vez más, los afectados regresan a sus hogares para la reconstrucción, sabiendo que en breve, antes de fin de año, se esperan nuevas crecidas.

Una especie de dramático “voy a ir a venir”, o un perverso juego de ida y vuelta eterna planteado en un tono de “así son las cosas”, o el más folklórico: “así nomás lo es”.

En TV, un ciudadano responde a la inquisitoria periodística:”yo vivo en el bañado hace cuarenta años, nunca salí de ahí…sólo cuando hay crecida, y pierdo todo, y comienzo otra vez”.

O como lo dice en forma más poética la canción de Maneco Galeano, que inmortaliza con ropaje musical el apego angustioso a su lugar, y la inevitabilidad de la cuestión.

Quiere escuchar mi historia señor

soy de la Chacarita

Con permiso del camalotal

con adobe alcé mi casita

No hay paisaje más bello señor

que el de nuestra bahia

Ni el pincel del más bueno y más noble pintor

pintó cosa más linda

Mi casita fue iglesia señor

al unirme a mi amada

A la luz de la luna y con su cunu’u

espere la alborada

En el charco más grande señor

hay música de ranas

El yu ´i pacoba canta su letania

prendido a una rama

En el rio modula su voz

doliente una guarania

En canoas de pena rema un pescador

su angustioso mañana

Y mañana es volver a empezar

empezar la jornada

Pero siempre empezar y volver a empezar

esperando el mañana

Pero toda esa estampa borró

la lluvia del verano

La crecida del rio llegó

con su canto de penas y angustias

Mi casita su puerta perdió

la invadieron las aguas

En canoas de pena subí emigré

emigré hacia la altura

Aliado al trabajo al sol y la fe

Una vez crisol de mi esperanza

  Causas 

Para entender este tema, es necesario dejar algo en claro desde el comienzo: las causas  y consecuencias de las inundaciones no son sólo naturales, sino también sociales, culturales, económicas y  políticas, y sus efectos repercuten también en todas esas áreas.

En estas  idas y venidas más o menos cíclicas,  previsibles y predictibles, queda claro que,  si bien las inundaciones son “naturales”, y sea inevitable el aumento en el nivel de los ríos cada cierto tiempo,  las medidas para enfrentarlas, tanto coyunturales como de mediano y largo plazo, deberán ser cada vez más eficientes y ordenadas, aprovechando  la experiencia recogida en cada inundación. Las personas afectadas aumentan en número,  porque las zonas inundables ocupadas, no aptas para viviendas, y no preparadas, crecen año a año. En esta oportunidad, y según números rápidos, el 5% de la población ha sido afectada.

Las inundaciones  son ahora más seguidas y grave;  llueve mucho en períodos  cortos de tiempo; agregado a eso, a igual cantidad de agua caída, las consecuencias son más graves.

El cambio climático es hoy innegable. La acción negativa del ser humano en el planeta, tanto a nivel global como regional y del país: deforestación, erosión, diques mal planificados, plantaciones que afectan el ecosistema,  todo lleva a una menor capacidad de absorción del agua caída.

Las ciudades, aún las más importantes, se ven desbordadas, y no hay sistema de alcantarillado capaz de soportar el súbito aumento en el nivel líquido: simplemente el sistema colapsa, y en minutos las calles son caudalosos ríos.

Adicionalmente, los insuficientes sistemas cloacales también colapsan; en Asunción, el vertedero  Cateura estuvo a punto de provocar una catastrófica  contaminación del río. Unos centímetros más de agua, y la historia hubiera sido muy diferente, terriblemente diferente, con un desastre ecológico y una crisis sanitaria sin precedentes para gran parte de la población paraguaya.

  La Costanera

  Pocos casos habrá de ciudades ribereñas que viven de espaldas al río. Asunción, por extrañas circunstancias, ha elegido ignorarlo; hasta el propio Palacio de López “se ha dado vuelta”.

Sobre el río viven los desposeídos, en lugares sin costo y con servicios gratis. Lo que en otros lugares del mundo son zonas de alta cotización, en Asunción son zonas marginales.

Cuando se anunció la construcción de la Costanera, acicateados los habitantes de Asunción por el exitoso ejemplo encarnaceno, se pensó en un proyecto integral, una vía rápida de acceso al microcentro, y una defensa contra el río en las zonas de  influencia. Una zona de esparcimiento,  eventualmente apta  para la realización de espectáculos de gran magnitud.

Hemos comprobado, otra vez, la difícil relación del asunceno con el río: la Costanera es, hasta ahora, un fallido intento.

Cerrada la más de las veces para el tránsito, no funciona adecuadamente como un lugar de esparcimiento, ya que no son raros los casos de asaltos y arrebatos. La cercanía de barrios que han sido totalmente copados por marginales, facilita el escape de los responsables; los policías reconocen implícitamente que hay lugares a los que no entran. Se acentúa la relación entre “los ribereños” y la marginalidad y el delito.

Casi donde se termina el tramo habilitado de la Costanera, pintado de vistosos colores, se sitúa un complejo de viviendas que no han sido aún entregadas a los afectados por las obras. Peligrosos hundimientos en el asfalto se han verificado en diferentes sectores.

Vendedores informales se acercan a ofrecer sus mercaderías en los fines de semana que se habilita, sin los mínimos requisitos bromatológicos; hoy se habla de licitaciones para servicios de gastronomía, y ya se insinúan problemas en el futuro con los informales que invocarán el derecho adquirido.

Una vez más, la improvisación ha ganado la batalla en algo relacionado con el río.

  El problema hacia el futuro

Teniendo en cuenta este breve recuento, es obvia la necesidad de buscar la solución al problema.

Dando como un hecho que las inundaciones seguirán existiendo por motivos normales y agravadas por las circunstancias mencionadas, primero habrá que centrarse en el eficaz manejo de las crisis, tomando las previsiones necesarias para enfrentar las inevitables crecidas que se producirán en el futuro, y la ayuda imprescindible a los ciudadanos afectados.

Simultáneamente, deberían encararse obras de infraestructura que minimizaran las consecuencias, con planes serios de defensa de las zonas inundables y reubicación efectiva de las personas, así como alternativas ciertas laborales.

Porque hay una cosa que es clara: las inundaciones golpean más a los pobres, y esto no es casualidad o mala suerte.

Partamos de lo primero: el asentamiento de sectores populares en lugares que claramente no son aptos para la construcción de viviendas. La necesidad de la vivienda propia empuja a sectores populares a apropiarse y afincarse en lugares inundables, con los medios disponibles y como se pueda  (“con adobe alcé mi casita”).

Las oleadas de personas que vienen del campo buscando mejores condiciones de vida, se asientan en esas zonas por los bajos, o nulos, costos para instalarse. Sus hijos, ya con menores lazos al terruño de origen, se arraigan en ese espacio vital.

Esto ha llevado a conclusiones casi risibles: un empleado del área social de la Municipalidad de Asunción  dijo que no se debe hablar de inundación, sino que el agua ocupa el lugar que debe ocupar. Eufemismo insensible, encierra la verdad inocultable: la ocupación de lugares inundables,  previsible y repetidamente inundables, por cada vez mayor cantidad de personas. Las autoridades mirando hacia el otro lado, sólo se limitan a hablar del problema.

¿Qué debemos pensar del caso que mencionamos más arriba, el entrevistado que vivía hace cuarenta años en un lugar inundable?

¿Por qué alguien haría una vivienda en un lugar que se sabe expuesto a esa contingencia?

¿Por qué volvería a hacerla, luego que ha comprobado que el lugar tiene ese problema?

¿Y por qué vuelve una y otra vez?

Hay varias respuestas a estas preguntas, ninguna válida por sí sola,  todas ciertas y que responden en conjunto a la situación planteada.

  La inundación y los medios de comunicación

Como nunca, en el mundo real-virtual que vivimos, tenemos acceso directo al problema; las cámaras indiscretas de los noticieros, con límites difusos entre lo informativo, la sensibilidad social  y el amarillismo en búsqueda de rating, hurgan sin piedad en los dramas diarios de los damnificados.

La propia elección del término por parte de los medios es curiosa: los “damnificados” son ciudadanos que deben ser “reparados” , en el sentido de brindarles algo que mitigue su pesar pasajero (víveres, ropas, agua, elementos de construcción), pero que no tendrán “reparación” posible ya que la situación de fondo permanece inalterada.

Vemos entonces en los noticieros de la mañana, el mediodía y la noche, habitaciones inundadas,  cuartos con agua en los pisos y niños en las camas,  casas con planta baja inundada y ocupantes en el segundo piso que resisten lo inevitable, juguetes  nadando en turbias aguas, perros abandonadas mirando de ojos tristes y chanchos con inesperadas habilidades natatorias.

El afectado nos muestra todo: cama, enfermos, ropas flotando, abuelos enfermos o bebés llorando. La exhibición impúdica de su miseria es una  moneda de cambio que le permitirá obtener algo, un paliativo para las próximas horas quizás.

Asistimos impávidos al nacimiento de un nuevo paraguayo: el Inundado, conjunción única de factores sintetizados en una nueva identidad.

  La identidad del Inundado

Hablamos de una identidad social de Inundado, una serie de  rasgos y  características por las que él mismo se define, y otras, o las mismas, que permiten a los otros definirlo, y así diferenciarlo.

Estos rasgos y características dependen de una cosmovisión particular  integrada a un grupo, y de una historia  grupal que transmite, se arma y se rearma día a día, inundación tras inundación.

La identidad individual de cada inundado podrá estar en concordancia más o menos plena con esta identidad grupal, y podrán  verse diferentes actitudes dentro del colectivo, marcando una adherencia total a lo que “debe ser”, un rechazo total, y todas las gamas intermedias.

La identidad grupal moldea en principio a las personas, marcando sus necesidades, gustos, prioridades y acciones, yendo de lo urgente a lo trascendental, de lo cotidiano a lo por venir. El sentimiento de pertenencia a un grupo se asienta entonces sobre un conjunto de necesidades comunes, lo que lleva a un conjunto de reclamos, pero que se alimentan, y se retroalimentan de metas “logrables” y “alcanzables” para ese grupo. Las discordancias individuales se percibirán entonces como  excepciones, o como muestras vivientes de una realidad mejor posible, mero aliciente balsámico para una dura realidad.

Las reivindicaciones visibles en los medios  de comunicación se amplifican y retroalimentan, la repetición de la noticia en los diferentes horarios y en los diferentes canales se multiplican, y parece una competencia feroz y sin fin, mostrando situaciones y carencias una y otra vez.

El espectador oscila entre la lástima, la indignación y la indiferencia. La urgencia no deja  espacio para la evaluación del problema y la búsqueda de soluciones.

La única alternativa posible para el ciudadano medio es una solidaridad más o menos culposa, adhiriéndose a las diferentes campañas de recolección de víveres, ropas o servicios de salud.

  La autopercepción del Inundado  

   El Inundado no se percibe como uno más de la población. A la condición de vivir en determinada zona geográfica (en el bañado, o en la ribera del río), ha  agregado con el correr de los años una serie de características diferenciales que le  distancian de los demás.

    Algunas de las características con las que el Inundado se percibe a sí mismo son:

  • Pobre de toda pobreza: el Inundado se sabe pobre, se siente pobre y se reivindica pobre. Nació pobre, vive pobre y morirá pobre. Es, irónicamente, su mayor riqueza, muestra palpable de un estoicismo inútil y paralizante. El Inundado se autopercibe como “pobre”, pero además ,“pobre para siempre” y “condenado a esa situación”. Un aura de fatalidad lo rodea.
  • La pobreza le da derecho a recibir víveres, ropas, calzados, medicinas, atención, energía eléctrica, agua potable. No importa de quién ni cómo, pero todo eso debe llegar en momento y forma.
  • Como no tiene ni tendrá, se aferrará al espacio sin paga que consiguió. Es ·su· lugar, y aunque el lugar se muestre hostil y poco seguro, a él retornará cuando las aguas bajen. No hay opción, y tampoco se pide por una opción: se piden paliativos para la solución coyuntural.
  • La fatalidad, lo inevitable de su condición, hacen estéril todo esfuerzo, y lo sabe. Lo que hoy se hace, mañana se irá llevado por el agua. La inestabilidad de su casa, lo precario y fugaz de esa vivienda, ya que lo único seguro es el cambio periódico y la pérdida constante, se traslada a sus relaciones, a su vida toda.
  • La existencia de ganancias imprevistas, de dinero extra, se gastará en diversión alienante (alcohol, drogas) o en símbolos de status y confort (celulares, TVs, equipos de sonido). No tendría sentido la inversión en un lugar precario y que se sabe expuesto a la próxima subida del agua.
  • El Inundado no es campesino ni totalmente citadino; una gran parte de ellos han venido del campo ( o sus padres o sus abuelos) para encontrar mejores oportunidades en la ciudad, pero tampoco disfrutan de las ventajas de vivir en ella. Están en la periferia, sin calles, sin servicios básicos como saneamiento, seguridad, vivienda.  El último vestigio y símbolo que lo ataban a su pasado campesino, el carrito con el caballo, ha sido sustituido por motos de carga de tres ruedas: pobre remedo de una modernidad, y símbolo insuficiente de su acople a la vida de ciudad.
  • El Inundado no es un trabajador asalariado, pero trabaja todos los días en la ciudad de la que no forma parte. Efectúa normalmente actividades informales, con paga variable y ningún tipo de seguridad médica ni previsional. Eslabones débiles, prescindibles pero imprescindibles, de la cadena de trabajo de la ciudad, pero sin gozar ninguna de las prerrogativas de los asalariados o los cuentapropistas formales, y totalmente ajenos a las opciones de créditos y facilidades derivadas de los trabajos formales.
  • A algunos de ellos, la percepción de elementos de status y confort difíciles de alcanzar por medios legales, los acerca al inframundo de lo ilegal. El consumo de drogas para evadirse de las difíciles condiciones de vida, es sustentada por la comercialización del producto. Otros se acercan a los asaltos y rapiñas. La desaparición de referentes morales de valía en la sociedad, y el debilitamiento de la familia, producida por la vida volátil de sube y baja al ritmo del agua, propicia el acercamiento a este submundo de lo ilegal.
  • Para los que no caen en la delincuencia, quedan pocas opciones: trabajos mal remunerados que difícilmente les permitirán salir del círculo, o enfoques asistencialistas  desde entidades estatales o privadas. El tema central de la vivienda, es hasta ahora, no abordado de forma adecuada. Cuando se les facilitó viviendas, estaban lejos de sus lugares de supervivencia, por lo que fatalmente terminan volviendo.

El individuo en esta posición tiene ahora su señal de identidad: el “soy Inundado” pasa a ser su identidad definitiva y su modo de relación con su entorno y con la sociedad. El Inundado tiene ahora una palabra que lo identifica, lo sustenta y lo justifica.

  Rompiendo el esquema

La posibilidad de romper este esquema exigiría una fuerte acción desde el Estado, pero éste se muestra sin ideas, únicamente atendiendo las necesidades urgentes de los eventos puntuales, y no apuntando a una solución a largo plazo. Incapacidad, imposibilidad, ineptitud, indiferencia: una suma de factores para un pésimo resultado, que propician la perpetuidad de la situación.

En medio de la crisis, el Presidente de la República dijo que las zonas  inundables se deberían utilizar para el cultivo de arroz; no mencionó nada de un proyecto final y definitivo de reubicación de los inundados. ¿Es que acaso no hay otras ciudades que se hayan desarrollado en la ribera de los ríos?

La imprevisión marca la historia de las inundaciones. La inexistencia de planes va de la mano con el agravamiento del problema, y cuanto más grande, el problema será menos factible de resolver. Con aproximadamente el 5% de la población afectada directamente  este año, la situación amerita una política clara y de largo aliento.

 Cómo es visto el Inundado

  La percepción del Inundado por el resto de la sociedad es variable: oscila entre la lástima sensiblera y culposa, el desprecio y el asistencialismo. De acuerdo a la visión que se tenga del Inundado, será la acción encaminada a la solución de sus problemas; si la visión no es clara, difícil será encontrar una solución.

Gran parte de la población  cataloga  al Inundado  como “pobre ”, coincidiendo con su propia autopercepción.  Ingentes recursos se movilizan en forma desorganizada: la inexistencia de censos exactos propicia el mal uso de donaciones, y la falta de coordinación entre diferentes emprendimientos genera enfrentamientos y discordia.

Algo  sospechoso  sucede con los números: se rumorea que algunas organizaciones los “inflan”, de forma de obtener más recursos.

Y esa es otra punta del ovillo que explica la perpetuación de este estado de cosas: el drama de los Inundados es un doble negocio.

En primer lugar, el negocio rápido, de movimiento de recursos de todo tipo, con la posibilidad de utilizarlos para provecho propio por parte de dirigentes sin escrúpulos.

En segundo lugar, el negocio de los votos en próximas elecciones, retorno  de un público cautivo ávido de donaciones y propenso a escuchar promesas fáciles.

En este sentido, en pleno auge de las inundaciones se denunció el reparto “ sectorizado”, y el favorecimiento de ciertos grupos de afectados en desmedro de otros. Incluso se vio el reparto de botellas de agua con el logo de una agrupación política.

Otro sector de la población ve a los Inundados como “haraganes” que no quieren trabajar, o “tontos” que se ubican y reubican en sectores inundables. Estas posturas ignoran el hecho fundamental de individuos condenados por un sistema educativo insuficiente, y una alimentación precaria y desbalanceada que no los prepara para lograr niveles mínimos de “funcionamiento”, o la formación necesaria para encarar un cambio de rumbo en sus vidas.

  Los inundados votan

Donde hay  “pobres inundados”, hay siempre ganancias de algún tipo.

En cada elección, municipal o nacional, esta enorme masa de gente vota. Situación ideal para promesas vacías: lo lógico es prometer viviendas en lugares no inundables.

Las posibilidades de cumplir con las promesas se diluyen rápidamente al llegar al poder; las arcas normalmente vacías, hecho  siempre achacable a la autoridad anterior, y la inexistencia de un plan previo que permita una rápida ejecución, hace que la rueda vuelva a girar de cero otra vez.

Las urgencias hacen aplazar las cosas más importantes, y la promesa inicial se diluye en una más o menos eficiente ayuda en la próxima crecida.

La ayuda no es gratis, por supuesto: las botellas de agua con marca ANR son una muestra líquida del aprovechamiento político-partidario de la situación social. Llovieron las denuncias de la partidización de la ayuda, y algunos líderes seccionaleros se ofrecieron como “representantes del gobierno” (y no de su partido) para gestionar las necesidades. Para la próxima elección, el “pobre inundado” se recordará de quién lo ayudó, y no de quien poco hizo para evitarle llegar a esa situación… y paradojalmente, son los mismos: el que te quitó, te da.

Los tímidos intentos estatales o municipales  de reubicación terminan casi siempre en fracasos; al ser desarraigados de su paradojalmente “precario pero seguro lugar de subsistencia”, y ser llevados a lugares alejados del microcentro capitalino, los “inundados“,  tarde o temprano vuelven. En el lugar de supervivencia, o sobrevivencia conocido, los inundados realizan mayoritariamente trabajos informales, algunos de ellos que rozan lo ilegal, o coexisten con lo ilegal. Las políticas oficiales de trabajo fracasan ante las facilidades diarias de ocupaciones que no exigen capacitación ni requisitos formales;  su propia situación de “migrantes cíclicos” parece extenderse ante las actividades laborales.

  ¿Cómo se soluciona esto?

  Al ser un problema que se manifiesta en las áreas mencionadas (natural, social, política. cultural, económica), deberá ser atacado en todas ellas Si bien resultará difícil solucionar los problemas económicos y sociales, por requerir el desembolso en forma eficiente y honestas de enormes cantidades de dinero, parece aún más complejo atacar el problema en su dimensión cultural, tanto para los afectados como para los dirigentes políticos.

Es que el cambio mental  implicado será un trabajo de varias generaciones. El destierro de la idea de pensarse “pobre”, y la creación de una mentalidad diferente, implicará un esfuerzo conjunto desde lo educativo, lo social y lo económico.

La educación deberá apuntar a una formación integral, con acceso a las nuevas tecnologías de aprendizaje y la conformación de equipos de formación técnica, que proporciones un rápido acceso de la población al mercado laboral. La integración al resto de la población deberá realizarse teniendo en cuenta las diferencias ya anotadas

En algún momento el Ministerio de Educación deberá atender la necesidad de plantearse una modificación en los planes de estudio de la Enseñanza Media, proporcionando la posibilidad de escuelas técnicas de formación en oficios. El auge de la construcción no se ve acompañada de la formación en ciertos trabajos solicitados en el rubro, y la existencia de centros de formación complementarios, como el SNPP, apuntan a chicos que ya hayan pasado por la Enseñanza Media. La ubicación misma de los centros de formación es importante: deben acercarse a los jóvenes, de forma a facilitar el acceso a las aulas. La re-creación de una cultura del trabajo llevará un largo tiempo de imposición.

También será importante plantear en el ámbito educativo un verdadero enfoque integral de temas de salud como las adicciones a drogas, alcohol y tabaco, la importancia de la planificación familiar, con puestos de salud en la zona y que realicen trabajos de prevención y no sólo de asistencia a situaciones consumadas.

Asimismo, la revitalización de las zonas ribereñas, y su protección con medidas adecuadas que no sean un freno para las actividades recreativas y turísticas, requerirán un serio trabajo, replantearse alternativas claras y la definición de un modelo de desarrollo para la ciudad y para la zona ribereña en general, y por qué no, un modelo de país que apunte a la sostenibilidad y al respeto del medio ambiente.

La perpetuación del problema  propicia el aprovechamiento de sus aristas explotables, y donde hay negocio, las cosas tienden a seguir igual.

Porque el siempre empezar y volver a empezar puede ser muy poético en la canción… pero en la vida real, no es tan buena idea.

Publicado en Uncategorized | Deja un comentario